No podemos aspirar a un control total, sino a reducir el daño mientras se mantiene un equilibrio. Algunos principios a tener en cuenta en este sentido:
• Cuidar la tierra de labor, es uno de los principios del huerto ecológico. Después del invierno hay que nutrir la tierra con compost o con abonos verdes y favorecer el desarrollo de microorganismos beneficiosos del suelo, como las micorrizas. Las plantas que crezcan en ella tendrán más posibilidades de resistir las agresiones del clima, las plagas o las enfermedades.
• Elegir plantas adaptadas al suelo, clima y estación. Si las condiciones no son adecuadas la planta crecerá frágil. A veces la elección de la variedad es algo determinante.
• Usar semillas, plantas o tubérculos resistentes y libres de enfermedades.
• Respetar las rotaciones de cultivos, para romper el ciclo de ciertas plagas y enfermedades ligadas al suelo. Se trata de no repetir una misma especie o una misma familia botánica en el mismo lugar. En general una rotación de 4 años es suficiente para contener las plagas y enfermedades que viven en la tierra.
• Asociar los cultivos intercalando diferentes hortalizas y aromáticas en cada bancal si es un huerto pequeño o alternándolos en líneas de cultivos diferentes si el espacio es mayor. Hay plantas que se estimulan y protegen mutuamente como cebollas y zanahorias, remolachas rojas con lechuga y otras no se toleran y se entorpecen (coles y cebollas o tomates cerca de remolachas rojas). Cuidando una correcta asociación se protegerán mutuamente de parásitos y crecerán mejor.
• Armonizar el ecosistema-huerto y crear un entorno vegetal rico y variado favorece la presencia de auxiliares. Por un lado hay que diversificar el huerto con especies vegetales y por otro lado hay que diversificar los hábitats y los refugios de la fauna. Setos, bandas florales, pequeñas islas refugio de plantas atrayentes, estanques, nidos para pájaros, refugios diversos para mariquitas, crisopas y otros insectos útiles, formarán ese entorno ideal.
Introducir flores en el huerto y el vergel nos aporta muchos beneficios.Si reducimos la biodiversidad, es mucho más fácil que los insectos u otros animales que estaban en equilibrio con sus depredadores naturales, se transformen en un problema. Los mecanismos naturales que proporcionan diversas interacciones entre diferentes variedades de especies y su fauna son la mejor defensa para las plantas. Un jardín con pocas especies es un espacio antinatural, desestabilizador del ecosistema, favorecedor de desequilibrios y, por tanto, de problemas con plagas y enfermedades.
Sistema en equilibrio o desequilibrado: tu escoges !!!




