miércoles, 19 de marzo de 2014

Cajas nido en el jardín

El atraer aves a nuestro jardín trae multitud de beneficios, además de la alegría de su canto.
Existen diferentes maneras de atraer aves a nuestros jardines. Ofrecerles alimento es una posibilidad. Tal vez la opción que más responsabilidad demanda es la utilización de un comedero, donde se colocarán distintos tipos de alimentos según qué especie anhelemos atraer.
Debemos tener muy presente que las aves se acostumbrarán a recibir el alimento que nosotros les proveemos, haciendo de éste la base de su dieta. Por tal motivo, no debemos dejar de entregarlo repentinamente, menos en el invierno, época en la cual el alimento en la naturaleza es más escaso.
Comedero casero
Otra forma es proporcionándoles espacios para su nidificación, ahora cuando va a comenzar la época de cría. La construcción de cajas nido es una buena opción. Para fabricarlas aquí os dejo este manual en pdf con el que podremos desarrollar nuestras habilidades como manitas y ayudar a nuestros vecinos los pájaros.
Manos a la obra!
Bueno si no somos tan manitas también podemos comprarlas, en Mis Herramientas de Jardín a un buen precio.

lunes, 17 de marzo de 2014

Las Micorrizas, los fertilizadores naturales del suelo

La Tierra no es algo inerte, precisamente son los organismos que en ella viven los que hacen posible su fertilidad natural. Entre ellos vive un tipo de hongos formadores de “micorrizas” que son nuestros grandes aliados ocultos.
La simbiosis formada entre las raíces de las plantas y ciertos hongos del suelo se llama micorrizas (= hongos + raíz).
Estos hongos proporcionan a la planta un mejor y mayor acceso a los nutrientes y al agua disponible en el suelo gracias a su extendido micelio (=hifas, filamentos fúngicos muy largos y muy finos creciendo en el suelo).
Esta mejora se explica en parte por la extensión espacial y por el aumento de la interfaz que forma el micelio.
A cambio la planta proporciona al hongo la energía y todas las sustancias derivadas de la fotosíntesis (carbono en forma de azucares). A medida que cada socio saca provecho de la acción del otro, la simbiosis es beneficiosa.
Beneficios potenciales de las micorrizas a las plantas cultivadas.
 * Mejora en la absorción de nutrientes, principalmente fósforo y nitrógeno.
* Mejora en la absorción de agua y aumento de la resistencia a condiciones de estrés hídrico.Aumento de la resistencia a condiciones de cultivos salinos.
* Incremento de la resistencia frente a hongos patógenos del suelo por su efecto antagónico. Una raíz colonizada por hongos micórricos es difícil que lo sea a su vez por hongos patógenos.
* Mejoras en la estructura del suelo por los agregados que forman las hifas y filamentos del hongo.
* Efectos hormonales sobre las raíces que aumentan su desarrollo y el de toda la planta.
 Tipos de micorrizas:
   * Ectomicorrizas: en ellas el hongo forma una especie de manto con sus hifas alrededor de las raíces más delgadas de la planta, pero no llegan a introducirse en sus células, desarrollándose en los espacios intercelulares de la corteza de las raíces. Son frecuentes en especies forestales donde sus órganos reproductores pueden sobresalir del suelo, lo que conocemos como setas y trufas.
   * Endomicorrizas: las hifas de estos hongos penetran dentro de las células de las raíces. No forman ninguna estructura observable a simple vista. En los “arbúsculos” se produce el intercambio de elementos nutritivos por carbono, entre la raíz y el hongo.


¿Por qué interesan en agricultura ecológica y en qué cultivos?
   En agricultura convencional con agroquímicos, el uso de fertilizantes, insecticidas, herbicidas y el excesivo laboreo, hace que las condiciones del suelo se vean profundamente alteradas por lo que las condiciones favorables para el desarrollo de la simbiosis hongo – raíz desaparece o lo hace de forma muy débil.
  En agricultura ecológica, como no se utilizan productos sintéticos, las condiciones del suelo a micorrizar son más favorables. Pero para que la infección micorrícica se produzca de un modo natural,  se necesita suficiente inóculo del hongo en el suelo, que las raíces de las plantas se desarrollen, que la colonización del hongo se produzca, etc. y todo eso lleva tiempo. Si cultivamos especies hortícolas, normalmente de ciclo corto, puede ocurrir que cuando la simbiosis se establezca, el cultivo ya esté terminado y sus beneficios no repercutan en su producción. Por ello, es de interés, que el plantón ya esté micorrizado antes del trasplante. La manera más eficaz y sencilla de aplicar el inóculo en horticultura es en la siembra: Al sustrato que utilizamos en el Semillero le añadiremos el inóculo, de modo que desde el momento en que las raíces emergen de las semillas, entren en contacto con los propágulos del hongo y establezcan la simbiosis rápidamente. De esta forma cuando se trasplanta al campo, su sistema radicular ya está perfectamente micorrizado y podrá a provechar todas las ventajas de la simbiosis.

El ciclo del inóculo micorrícico

Los inóculos micórrícicos, ¿son fitosanitarios o son fertilizantes?
En principio pueden ser tanto fitosanitarios –antagonistas de otros hongos patógenos de las plantas- como fertilizantes, o mejor, biofertilizantes al ayudar a la absorción de nutrientes esenciales para las plantas.
 ¿Cómo preparar nuestros propios inóculos micorrícicos?
  Podemos comprar inóculos en el comercio especializado y aplicarlo al suelo. También, a partir de ellos, intentar propagarlos en nuestras tierras o semilleros o crear nuestros propios inóculos a partir de tierras ecológicas bien estructuradas y con intensa vida microbiana.
Pero con este método no podemos estar seguros del contenido del inóculo autoproducido, no sabríamos su poder infectivo real ni su composición, ya que podría darse el caso de que el hongo micorrícico inicial haya sido desplazado por otra especie o haber desaparecido por un mal manejo.
Los hongos micorrícicos tienen un gran interés en la agricultura ecológica principalmente por la potenciación del sistema radicular de muchas plantas cultivadas, lo que puede hacer que mejoren las producciones. Desempeña un papel fundamental para las plantas en situaciones de estrés, especialmente en zonas de clima árido y semiárido y en tierras con poca materia orgánica ya que sus hifas fúngicas  empiezan a extenderse gradualmente colonizando a otras plantas y estabilizando la estructura de la tierra.
Es una técnica de aplicación muy interesante en terrenos en reconversión a la agricultura ecológica o con suelos degradados por diversas causas. Su efecto es más evidente en las hortalizas, aunque también sobre los primeros años de los cultivos leñosos.
En un sistema de horticultura ecológica la máxima autosuficiencia en la producción de fertilizantes, insecticidas y todo tipo de insumos es la regla ideal para un verdadero control y máxima productividad. Por ello es necesario la autoproducción del inóculo partiendo como base la población autóctona de hongos de nuestras tierras. Esto no solo ayuda a fomentar la biodiversidad de una huerta o finca en reconversión, sino que además proporciona cierta garantía de éxito del inóculo puesto que los hongos que lo constituyen ya están aclimatados a las condiciones locales.
Para producir nuestro inóculo micorrícico casero, deberemos buscar un lugar con un ecosistema integrado que englobe árboles, arbustos y herbazal autóctonos, propios de esas tierras y de ese clima, una tierra con fertilidad propia y auto-regulada.                                                                 
 Cogeremos parte de esa tierra con toda clase de partículas como trocitos de raíces micorrizadas, piedrecillas, esporas, hifas de hongos, etc.  para que el poder del inóculo sea lo más efectivo. Después lo mezclaremos con la tierra del semillero al 25% del total utilizado y sembraremos nuestras semillas para que el “plantón” producido esté ya micorrizado antes de llegar al suelo de la huerta. También puede mezclarse directamente en el suelo y tratar de propagar las esporas e hifas en el bancal.
Las siembras de esporas también se utilizan para la pronta regeneración de cubierta vegetal en aquellas tierras con poca vida propia  y en período de reconversión a la Agricultura Ecológica.
El inóculo aplicado no es un nutriente que se va a agotar, sino un mecanismo que se ha introducido y continuará beneficiando a los cultivos en años venideros, con tal de que se trate correctamente.
Mantengamos tan importantes aliados en nuestra tierra de cultivo.



vía granjaescuelailusion

sábado, 15 de marzo de 2014

Fresas en espacios reducidos

El cultivo de fresas ocupa espacio, pero con este sencillo invento, podemos obtener una cosecha de fresas en poco espacio. Y gastando poco dinero!!


martes, 11 de marzo de 2014

Un niño de 11 años desmonta a Monsanto en menos de 5 minutos

Con argumentos sencillos, un niño de 11 años da alternativas a la producción de comida con medios perjudiciales para nuestra salud y la del planeta.

http://youtu.be/xmQ9ZMrZ-Qk



Hasta los niños se dan cuenta

sábado, 8 de marzo de 2014

Preparación del terreno para la siembra

Esta época  es la más indicada para preparar el terreno antes de plantar en nuestro huerto. Eliminar malezas y  hierbas adventicias, airear el suelo, mullirlo, allanar el terreno e incorporar abono al mismo son labores imprescindibles antes de sembrar hortalizas en nuestro huerto.
ELIMINAR LA MALEZA:. El paso básico para prevenir la aparición de plantas competidoras es despejar el suelo lo mejor posible antes de comenzar a plantar. Cuanto más limpio esté el suelo menor es el riego de su aparición.
AIREAR Y MULLIR:Existen diversos instrumentos para realizar esta tarea: Laya (palote), la pala de cuatro dientes, pala de doble mango o grilenette ( no voltea el terreno y el esfuerzo es menor), azadas o utilizar un motocultor, aunque solo para grandes superficies y en suelos no arcillosos.
Para hacer esta labor hay que considerar que la tierra tiene que tener tempero. No debe estar seca, lo que hace muy difícil el labrado del terreno ya que hará polvo. Por el contrario, si está demasiado húmeda se apelmazará y se pegará a la herramienta, a la vez que se formaran grandes terrones de tierra apelmazada.
ALLANAR: Consiste en dejar la tierra llana para la siembra y uno de los aspectos relevantes es eliminar los terrones o conglomerados de tierra compactada que se forman debido a labrar la tierra fuera del punto adecuado de tempero y con la tierra seca. Estos terrones se quedan muy duros cuando se secan. Para deshacerlos hay que mojarlos abundantemente y dejarlos con humedad hasta el día siguiente, momento en que se desharán con facilidad pasando el reverso del rastrillo.
La zona de cultivo debe quedar llana y la tierra con una textura suave y ni muy deshecha ni muy apelmazada.
 ABONADO DEL TERRENO: La fertilización de la tierra es esencial y consiste en incorporar materia orgánica suficiente para la nutrición de las plantas. Los abonos orgánicos son de acción más lenta, ya que el nitrógeno se libera más despacio porque se produce por descomposición bacteriana, por el contrario son beneficiosos para esponjar la tierra, sobre todo el estiércol y el compost.
Los fertilizantes orgánicos son de origen animal o vegetal, aunque también los hay sintetizados, entre ellos citaremos el estiércol, el humus de lombriz, compost, mantillo, etc
Si os interesa profundizar en el tema, podéis asistir al curso que damos hoy con Mis Herramientas De Jardín,  






miércoles, 5 de marzo de 2014

Cultivar chalotas

Ajos, chalotas y cebollas se encuentran entre las hortalizas esenciales en huerto. Aportan sabores a un gran numero de platos tradicionales y exóticos. Ademas existen numerosas variedades, con sabores diferentes, y pueden conservarse durante todo el invierno una vez bien secas.

Allium ascalonicum, es el nombre científico de la chalota, chalote o escalonia,  una verdura de la familia de las aliáceas, originaria de Asia central. Mucha gente prefiere el sabor más dulce y suave de esta pariente de la cebolla, que tiene un ciclo de cultivo más corto y se conserva durante un periodo mayor que esta.
Plantaremos los bulbos en un surco, desde finales de invierno a principios de primavera, dejando unos 15-20cm entre ellos. Es imprescindible que el terreno de plantación tenga un buen drenaje. También son aptas para plantar en mesas de cultivo y macetas.
Esta aliácea, como pasa con las cebollas, se beneficia de la asociación con las zanahorias.
Al crecer a diferencia de las cebollas, donde normalmente cada planta constituye un único bulbo, los chalotes forman grupos de bulbos, y no como el ajo sino como cebollas en miniatura. Al extraerlos arrancaremos el grupo intacto, sin separar los bulbos. Los dejaremos secar bien, conservándolos en un lugar seco y bien ventilado. Tomaremos los que vayamos necesitando.
Se conservan entre 6 meses y un año.Tiende a ser más caro que la cebolla.
Resulta ideal para las salsas y estofados. Es aceptada desde hace años por los cocineros franceses.
Otra opción para nuestro huerto y nuestra mesa.