lunes, 19 de mayo de 2014

Como hacer té de humus de lombriz

En la entrada anterior os hablaba de que estaba probando con el té de  humus de lombriz como fertilizante. Vamos a ver ahora como podemos elaborar este para algunos el mejor abono del mundo.
Para empezar necesitaremos:
  • Un recipiente de plástico de unos 10l
  • 500 a 600gr de humus de lombriz de buena calidad.
  • 10 litros de agua de lluvia  si es del grifo habrá que dejarla por lo menos 24h para que el cloro se vaya disipando (con cloro los microorganismos no se reproducirían y morirían)
  • 4 cucharadas soperas de melaza o de azúcar de panela (para ayudar a alimentar a los microorganismos)
  • Una bomba oxigenadora como las usadas en los acuarios.
Para proceder
  1. Ponemos el agua en el recipiente junto con el humus y la melaza; mezclamos revolviendo.
  2. Introducimos el aireador de la bomba en el agua y dejamos unas 42 horas mínimo y un máximo de 72h. Durante el proceso no esta de más que retiremos un par de veces el tubo aireador y mezclemos con un palo para revolver el producto evitando que se pose y tupa los tubos.
  3. Filtraremos ( colaremos previamente el compost con una bolsa de nailon o tela fina) y ya podemos aplicarlo a las plantas como fertirrigación o como abono foliar. Aunque no produce ningún daño a las plantas, me queda por probar si por vía foliar sera mejor diluirlo. Eso si no deberemos  aplicarlo con mucho calor ni en las horas centrales del día, como ocurre con otras aplicaciones foliares.
  4. El resto de humus que poso en el cubo, se puede añadir al suelo o al montón de compost.
    Cubo con aireador para fabricación de té de humus
Además de fertilizar nuestros cultivos y regenerar el suelo, estaremos mejorando el sistema inmunitario de los mismos y controlando las enfermedades criptógamicas producidas por patógenos del suelo.
Bueno ya me contareis si tienen razón los que lo nombran como el mejor abono del mundo. Yo aún estoy probando, lo que si barato al menos es y parece que funciona.


Regenerando la vida del suelo



Al repicar mis tomates añadí al sustrato un poco de humus de lombriz de buena calidad de buena calidad, mas concretamente el procedente de una bolsa que nos regalaron en una visita a las instalaciones de Asturhumus; y he podido observar un excelente crecimiento en comparación a las plantas testigo a las que solo les puse un sustrato ecológico y vermiculita. Pero a las que les añadí humus de lombriz también presentaban un mayor desarrollo radicular a la hora del trasplante y con presencia de micorrizas en las raíces. Otra característica de este abono, que he podido observar, es la de reducir el shock post-trasplante.

Si disponemos de nuestro propio humus de lombriz también podemos probar. Pero hay que tener en cuenta que la cantidad de nutrientes presente en el humus depende de la alimentación del lombricultivo, por lo que puede variar de acuerdo a las técnicas utilizadas.

Una vez trasplantados en tierra se me ocurrió hacer un té de humus de lombriz para fertilizar mis tomates y estimular el crecimiento de los microorganismos del suelo. Otras ventajas de este abono liquido son que contiene los elementos solubles más importantes presentes en el humus de lombriz (sólido), entre los que se incluyen los humatos más importante como son: los ácidos húmicos, fúlvicos, úlmicos, entre otros. Además del alto contenido en Ácidos Húmicos y Fúlvicos, incrementa la reabsorción de los minerales existentes en el suelo, como el Nitrógeno, Fósforo, Potasio, Hierro, Molibdeno, Magnesio, etc., haciéndolo adecuado para todo tipo de cultivos.
El humus de lombriz líquido además de usarse como fertilizante líquido en sistemas de fertirrigación se puede utilizar como abono foliar.
En la próxima entrada os iré contando el proceso que he seguido.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Un huerto

(...) Del monte en la ladera

por mi mano plantado tengo un huerto,
que con la primavera,
de bella flor cubierto,
ya muestra en esperanza el fruto cierto.
Fray Luis de León

lunes, 12 de mayo de 2014

El tarwi


Hoy en el botánico me encontré en los huertos del Nuevo Mundo con Lupinus mutabilis, que se habían puesto como abono verde, en flor y con frutos. Y al verlos tan hermosos y que servían como abono verde, algunos estaban picandolos e incorporándolos a la tierra, me puse a investigar sus otros usos, puesto que había oído que se consumían en su zona de origen como alimento, con al intención de probar con su cultivo. La verdad es que en jardín botánico aguantaron bien todo el invierno.

El tarwi o chocho (Lupinus mutabilis) es una leguminosa originaria de los Andes del Perú, Bolivia, Ecuador, Argentina y Chile.  Sus semillas se emplean en la gastronomía de esos países desde la época pre-incaica. Su alto contenido de proteínas, mayor que el de la soja, lo hacen una planta de interés para la nutrición humana y en general, animal.
Esta planta es una leguminosa herbácea erecta de tallos robustos, algo leñosa. Alcanza una altura de 1,8–2 m. Se cultiva principalmente entre los 2000 y 3800 metros de altura, en climas templados y fríos. Las semillas de este vegetal da lugar a infinidad de preparaciones en la gastronomía peruana, especialmente como sancochado o cremas. Inclusive desde mucho antes del siglo XVI era parte importante de la dieta como fuente de proteínas. Se encontraron semillas en tumbas de la cultura Nazca.
La harina de tarwi se usa también hasta en 15% en la panificación, por la ventaja de mejorar considerablemente el valor proteico y calórico el producto.
Además, en estado de floración, la planta se incorpora a la tierra como abono verde, con buenos resultados mejorando la cantidad de materia orgánica, estructura y retención de humedad del suelo en los huertos.
Por si fuera poco los residuos de la cosecha (tallos secos) se usan como combustible por su gran cantidad de celulosa que proporciona un buen poder calorífico.
Ahora a conseguir semilla y probar con su cultivo. Este otoño los pondré como abono verde en mis bancales.

Ausente

Con la llegada de la primavera todo empieza a brotar, para culminar en una explosión de flores y frutos. Este proceso empieza debajo de tierra.
 La preparación del huerto y otros proyectos laborales ademas de algún que otro problema informático . Me han tenido y han hecho que estuviese una temporada sin escribir, apartado del blog. Pero espero que como ocurre en al naturaleza haya servido para dar sus frutos con mayor fuerza.
Gracias a vosotros por seguirme y hacer que todo esto sea posible.

viernes, 4 de abril de 2014

Cuidando de las abejas

Otra de las maravillosas infografías de Víctor Paiam  Dibujando una vida sostenible

Ajedrea, aromática fungicida

Uno de mis objetivos para esta campaña es el seguir experimentando con tratamientos naturales a base de plantas.

Con una de las primeras que estoy probando, es con la ajedrea, aprovechando que tengo un par de plantas bien hermosas en el jardín. Esta aromática es rica en principios activos como el carvacrol y el eugenol, con un potente poder fungicida.Tiene una probada acción sobre royas, mildiu y oídio. Así como preventivo contra la lepra del melocotonero, donde estoy aplicándola y donde daré otro tratamiento después de la caída de la flor, antes de que se desarrollen totalmente las hojas y se manifieste la enfermedad. Aplicando después un tratamiento al mes durante abril, mayo y junio; como se recomienda en: El Cuidado Natural de los Árboles.
Para aplicar la planta prepararemos una infusión de de 25g de planta seca por litro de agua y diluyendo luego en una mochila (1l en 16l de agua) para su posterior aplicación. También se puede usar el aceite esencial de ajedrea, aunque deberé experimentar con las dosis al estar los principios activos más concentrados.
Pero mejor hacer pruebas con sustancias naturales que tirar de los arsenales químicos de los comercios.