sábado, 7 de noviembre de 2015

Viejo cultivo con futuro. El lupulo

El lúpulo (Humulus lupulus) planta trepadora de la familia de las cannabáceas, es un ingrediente esencial para la elaboración de la cerveza. De sus flores convenientemente secadas, se extrae la lupulina, un elemento esencial que aporta el sabor amargo y el aroma característicos de la cerveza. Además, el lúpulo hace que la espuma de la cerveza sea más estable, ayuda a conservar su frescor y le confiere otras propiedades.
Flores de una planta hembra de Humulus lupulus
En origen, el lúpulo era una más de las plantas que se utilizaba para aromatizar la cerveza. Esta planta de la familia del cáñamo, tenía efectos sedantes y antisépticos, siendo valorada su acción contra las bacterias. Los Babilonios ya utilizaban el lúpulo para hacer una bebida llamada Sikar y en la India se elaboraba una bebida llamada Soma con el lúpulo como ingrediente.
 Otros de los  pobladores de Europa en épocas posteriores lo utilizaban por sus propiedades sedantes y antioxidantes y debido a sus componentes psicoactivos por ser una planta de la familia de los cannabinoides.
Aunque se supone que se empezó a usar para la elaboración de la cerveza en el siglo VIII, no hay documentación de su utilización hasta el año 868, cuando se utiliza en la fabricación de cerveza de la Abadía de Lobbes (Bélgica) por razones de higiene y conservación. Posteriormente se extiende su uso en toda Europa, llegando también a España.

En la zona de Galicia y Asturias fue donde primero se empezó a cultivar esta planta, en el año 1904. Se eligieron estas zonas ya que las plantas se trajeron desde Gran Bretaña pensando que sería buena zona por tener clima similar. Después de los problemas de abastecimiento de lúpulo que se dieron en la Primera Guerra Mundial, se volvió a cultivar, pero pronto se vería que era más barato importar que producir por lo que se abandona el cultivo. Como muchos otros.
Tras la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Civil, comienza en España un periodo de autosuficiencia y autarquía, creándose una Sociedad de Fomento del Lúpulo, que comienza su andadura en 1945. En esos años, siguen produciendo lúpulo tanto Galicia como León, Asturias, Navarra, si bien Galicia y Asturias se dejó de producir en los años 80 por problemas con el clima, las plagas y el coste de producción. Desde entonces prácticamente solo se cultiva lúpulo en León, aunque últimamente han vuelto a hacerse producciones muy pequeñas tanto en Galicia como en Rioja, y otras zonas.
Resulta que esta actividad agrícola es bastante interesante en sentido económico, —aunque los productores dicen que ya no es lo que era— por lo que al lúpulo se le conoce como el Oro verde. Y empieza a haber una nueva demanda de lúpulo por los fabricantes de cerveza artesana, aunque no tanto de variedades para la industria y si de variedades aromáticas, menos productivas pero mas interesantes.
Por lo tanto porque no volver con su cultivo en zonas de la cornisa Cantábrica donde antes se cultivo y que puede ser un complemento más a la maltrecha economía de la agricultura en esta zona.
En este enlace podéis encontrar información sobre los distintas variedades de lúpulos.
 Interesante también su cultivo para fabricar nuestra propia cerveza, acercándonos un poco mas a esa deseada autosuficiencia.


2 comentarios:

fivixx dijo...

Yo tengo una planta de lúpulo en Llanera y es un gustazo verla crecer. Independientemente de que se utilice para hacer cerveza o no debería de haber una en todos los jardines.

Xicu Gonzalez dijo...

Que razón tienes, Y es que no debemos olvidar el valor estético de las plantas, aparte de otros usos, que también es muy importante y gratificante,

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